Problemas Sexuales

 ¿Qué se podría considerar un problema sexual?

Para considerar los problemas sexuales, primero sería oportuno conocer el modelo fisiológico que comprende las Sexualidad-psicólogo-barcelonasiguientes cinco etapas de la respuesta sexual:

  • La primera etapa es la del deseo, la cual se refiere al interés y la disponibilidad cognitiva y afectiva de la persona con respecto a la actividad sexual.
  • La segunda etapa es la de la excitación o activación, en la que se da la lubricación de la vagina o la erección del pene, y tiene una base fisiológica vascular (de los vasos sanguíneos).
  • La tercera etapa es la de la meseta, en la que se desarrollan todos los efectos de la excitación y aparecen signos como el rubor sexual en áreas de rostro y pecho, a la vez que aumenta el pulso cardíaco y la tensión muscular ante la inminencia de la aproximación del orgasmo.
  • La cuarta etapa es la del orgasmo, en la cual la persona experimenta las sensaciones de mayor intensidad de placer físico. El orgasmo es una respuesta refleja en la que se da la contracción muscular clónica. Clono o clonus da nombre a las contracciones rítmicas y seriadas e involuntarias de un músculo o grupo muscular por la extensión brusca y pasiva de sus tendones. La respuesta orgásmica no está localizada específicamente en una zona del organismo pues es una reacción total, sin embargo sus manifestaciones más típicas y fácilmente registrables se observan en el área genital.
  • La quinta etapa es la de la resolución, en la que se alcanza el restablecimiento físico y psicológico.

Una vez conocido esto, estamos en condiciones de comprender los problemas sexuales que impiden el desarrollo adaptativo de cualquiera de estas etapas.

En los problemas sexuales pueden mediar factores hormonales, neurológicos y vasculares; por lo que también sería conveniente asistencia médica, además de psicológica.

 

Algunos de los problemas sexuales

1. Deseo sexual hipoactivo y aversión al sexo

En el  deseo sexual hipoactivo la persona se encuentra perturbada por bajos niveles percibidos de fantasía y actividad sexual. Mientras que la  aversión al sexo, es una forma extrema de bajo deseo sexual. La persona que sufre la aversión al sexo teme y evita todo lo relacionado con el sexo. La estimación de la frecuencia en estudios sugiere que el 16% de los hombres y el 34% de las mujeres sufren este problema.

1.1. Criterios para el diagnóstico de deseo sexual hipoactivo

A. Disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente. El juicio de deficiencia o ausencia debe ser efectuado por el clínico, teniendo en cuenta factores que, como la edad, el sexo y el contexto de la vida del individuo, afectan a la actividad sexual.

B. El trastorno provoca malestar acusado o dificultades de relación interpersonal.

C. El trastorno sexual no se explica mejor por la presencia de otro trastorno (excepto otra disfunción sexual) y no se debe exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica.

Se puede diferenciar entre:

  • Deseo sexual hipoactivo adquirido y Deseo sexual hipoactivo de toda la vida
  • Deseo sexual hipoactivo general y Deseo sexual hipoactivo situacional
  • Deseo sexual hipoactivo debido a factores psicológicos y Deseo sexual hipoactivo debido a factores combinados

1.2. Criterios para el diagnóstico de aversión al sexo

A. Aversión extrema persistente o recidivante hacia, y con evitación de, todos (o prácticamente todos) los contactos sexuales genitales con una pareja sexual.

B. La alteración provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales.

C. El trastorno sexual no se explica mejor por la presencia de otro trastorno (excepto otro trastorno sexual).

Se puede diferenciar entre:

  • Aversión al sexo adquirido y Deseo sexual hipoactivo de toda la vida
  • Aversión al sexo general y Deseo sexual hipoactivo situacional
  • Aversión al sexo debido a factores psicológicos y Aversión al sexo debido a factores combinados

2. Problemas de Erección o “Impotencia

Los problemas de erección o impotencia se refieren a la incapacidad de modo persistente o periódica de lograr o mantener una erección hasta la finalización de la actividad sexual.

Segraves y Segraves (1990) encontraron que el 20% de los hombres con trastorno de erección tenía además un trastorno con el deseo.

De los hombres entre 40 y 70 años sanos, el 52% informa de una “impotencia” mínima, moderada o completa. La prevalencia de impotencia total en la misma franja de edad es del 15%.

Criterios para el diagnóstico de problemas de erección

A. Incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual.

B. La alteración provoca malestar acusado o dificultades de relación interpersonal.

C. El trastorno eréctil no se explica mejor por la presencia de otro trastorno (que no sea disfunción sexual) y no es debido exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.

Se puede diferenciar entre:

  • Problema de Erección adquirido y Problema de Erección de toda la vida
  • Problema de Erección general y Problema de Erección situacional
  • Problema de Erección debido a factores psicológicos y Problema de Erección debido a factores combinados

3. Problemas de excitación sexual en la mujer

Hablar de problemas de excitación sexual en la mujer es referirse a la fata de respuesta a la estimulación sexual; de forma específica, consiste en una incapacidad persistente o periódica de lograr o mantener la respuesta de lubricación-tumefacción propia de la fase de excitación sexual hasta la terminación de la actividad sexual.

Criterios para el diagnóstico de los problemas de excitación sexual en la mujer

A. Incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la fase de excitación, hasta la terminación de la actividad sexual.

B. El trastorno provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales.

C. El trastorno sexual no se explica mejor por la presencia de otro trastorno (excepto otra disfunción sexual) y no es debido exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.

4.Trastorno orgásmico

El trastorno orgásmico es la demora persistente o periódica, o ausencia del orgasmo después de una fase de excitación sexual normal.

Criterios para el diagnóstico de trastorno orgásmico

A. Ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo tras una fase de excitación sexual normal. La intensidad de la estimulación que desencadena el orgasmo varía según la persona. El diagnóstico de trastorno orgásmico debe efectuarse cuando la opinión médica considera que la capacidad orgásmica es inferior a la que correspondería por edad, experiencia sexual y estimulación sexual recibida.

B. La alteración provoca malestar acusado o dificultad en las relaciones interpersonales.

C. El trastorno orgásmico no se explica mejor por la presencia de otro trastorno (excepto otro trastorno sexual) y no es debido exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.

5. Eyaculación precoz

La eyaculación precoz o prematura es la eyaculación con una estiumulación sexual mínima, antes, en el momento o poco tiempo después de la penetración y “antes de lo que desearía la persona”. Hay que tener en cuenta que es posible que algunos hombres y mujeres tengas expectativas poco realistas con respecto al tiempo que ha de transcurrir antes del orgasmo para considerar una relación sexual adecuada.

Criterios para el diagnóstico de eyaculación precoz

A. Eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración, y antes de que la persona lo desee. El clínico debe tener en cuenta factores que influyen en la duración de la fase de excitación, como son la edad, la novedad de la pareja o la situación y la frecuencia de la actividad sexual.

B. La alteración provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales.

C. La eyaculación precoz no es debida exclusivamente a los efectos directos de alguna sustancia (p. ej., abstinencia de opiáceos).

Se puede diferenciar entre:

  • Eyaculación precoz adquirido y Eyaculación precoz de toda la vida
  • Eyaculación precoz general y Eyaculación precoz situacional
  • Eyaculación precoz debido a factores psicológicos y Eyaculación precoz debido a factores combinados

Algunas consideraciones importantes sobre la eyaculación precoz

No toda eyacualación precoz se puede considerar un trastorno, pues cerca del 75% de los hombres experimentan en su vida alguna vez episodios de eyaculación precoz.

La prevalencia mundial, o dicho de otro modo, la cantidad de personas que están padeciendo este problema en el mundo es del 30%.

Frecuentemente la eyaculación precoz causa  problemas emocionales, tanto para el doliente como para su pareja.

Los episodios esporádicos de eyaculación precoz por los que pasan tantos hombres, frecuentemente se vinculan a una pareja, situación o periodo. Pasado un tiempo tras la remisión del problema, puede ser que vuelva a aparecer, por ejemplo, al empezar una relación con una nueva pareja, en la cual la persona tiene un deseo enorme de que todo salga bien y esta presión aumenta las posibilidades de que el problema aparezca de nuevo.

6. Dolor genital o dispereunia

Dolor genital persistente o recurrente asociado a la relación sexual (en hombre y mujeres) que no está causado exclusivamente por la falta de lubricación o por el vaginismo y no se debe a una enfermedad médica.

7. Vaginismo

Espasmos recurrentes o persistentes de la musculatura del tercio externo de la vagina que interfiere con el coito. La sensación que las parejas tienen cuando intentan el coito es que el pene se tropieza con un “muro” que se encuentra a unos dos centímetros en el interior de la vagina. La repercusión de este problema puede ser importante; debido a la importancia que muchas parejas dan al coito, el hombre puede pensar que la mujer se está resistiendo a tener intimidad con él. La mujer, a pesar de la naturaleza involuntaria de los espasmos, puede culparse a sí misma por el problema. Es posible que la anticipación de las ocurrencias futuras provoque los espasmos antes de intentar el coito.

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