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“El pasado nunca está muerto. Ni siquiera es pasado”

William Faulkner (1897-1962)

“Construye una vida rica y gratificante, y los sentimientos positivos llegarán”

¿Qué es la Activación Conductual para la Depresión?

Es un tratamiento breve y estructurado para la depresión, el cual está probado empíricamente, es decir, su eficacia está científicamente demostrada, incluso ofrece mayor efectividad que los tratamientos con fármacos antidepresivos. Si contrastamos los resultados de la farmacoterapia con medicamentos antidepresivos y los de la Activación Conductual para la depresión, encontramos que a corto plazo los dos son comparables, pero al terminar el tratamiento, se presentan más recaídas en la depresión con el tratamiento farmacológico con antidepresivos, que en el de Activación Conductual. Además, no solo ha sido probado para la depresión, sino que también ha demostrado su potencial para el tratamiento de otros trastornos.  Es idóneo para tratamientos de corta duración, lo cual puede ser muy favorable para minimizar costes, tanto para reducir la extensión del sufrimiento de la persona que padece problemas de depresión, como para poder ser administrado con  presupuestos reducidos. Decía Neil S. Jacobson, que el secreto para aliviar la depresión se encuentra en el cambio de las circunstancias en la vida de las personas, y esta es una de las ideas clave sobre la cual se estructura la intervención. En consecuencia, se monitorizan las actividades semanales y se programan actividades, puesto que introducir en la vida de la persona acciones antidepresivas es uno de los pilares de la práctica de la Terapia de Activación Conductual.

El círculo vicioso de la depresión

Es conocido que la depresión funciona como un círculo vicioso. El inicio tiende a ser producido por que el mundo no ofrece a la persona experiencias positivas. A consecuencia de esta carencia de vivencias agradables, la persona se siente mal. Al sentirse mal, baja su nivel de actividad en relación a cierto tipo de conductas que le pudieran traer nuevas experiencias satisfactorias y las sustituye por otro tipo de conductas como podrían ser: quedar en la cama hasta tarde, pasar largas horas viendo la televisión, trabajar en exceso… En el caso de cada persona distinta, las conductas que anclan la depresión pueden adoptar distinta forma, pero recordemos que las conductas pueden tener una distinta forma y una misma función.  El caso es que la persona termina por sustituir las conductas antidepresivas por conductas depresivas.

Activacion-conductual-depresión

Por lo tanto, la terapia de activación contractual se centra en romper este círculo vicioso, incrementando la cantidad de conductas antidepresivas. Para ello, se busca el compromiso con la persona con la realización de actividades que anteriormente le habían aportado placer y satisfacción, aunque las circunstancias de la vida hayan cambiado. Y así incrementar las experiencias gratificantes en su vida, lo cual hará que la persona se sienta mejor.

Las sesiones están orientadas a la acción y centradas en la resolución de problemas. Tratando de ayudar a la persona a que reactive aquellas situaciones vitales que le proporcionarán mayores recompensas agradables. Digamos que la mayor parte del trabajo se lleva a cabo entre sesiones, puesto que es cuando la persona llevará a cabo tanto las actividades como el registro, dejando para las sesiones la parte de análisis, de desbloqueo de limitaciones y la programación del plan a seguir durante la semana.

La Terapia de Activación Conductual para la depresión es coherente con las intervenciones conductuales aparecidas recientemente, también llamadas terapias conductuales de tercera generación, como la ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso), la FAP (Psicoterapia Analítica Funcional) y La Terapia Dialéctica.

Podríamos decir que la AC es una “acción opuesta” -término tomado de la Terapia Conductual Dialéctica– para la depresión. Es decir, el impulso en la depresión a menudo es no actuar, huiro o evitar;  y la activación es el fomento de lo opuesto a este impulso.

Comparte con la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) el que el usuario rompa con los patrones de la evitación experiencial y se comprometa a realizar una acción que le lleve a una vida que él  mismo valore.

Aunque los principios de la AC se aplican de manera general, cada cliente posee una formulación única de AC adaptado a su caso, pues cada persona tiene una historia vital única.

Una clara diferencia de AC con la clásica teoría cognitiva de Beck

En la terapia cognitiva de Beck se considera que el cambio de opinión es esencial para una mejoría duradera en los problemas relacionados con la depresión, mientras que en la Activación conductual esto no es así. El incremento de actividades antidepresivas no necesita de dicho cambio. En AC se pide al cliente que introduzca las nuevas actividades a modo de prueba, para que pueda evaluar por sí mismo los resultados en su estado anímico tras los cambios introducidos.

La terapia desarrollada por Aron T. Beck parte del supuesto de que cuando las personas piensas de forma más realista, se sienten mejor. Por lo tanto ayuda a las personas a que identifiquen los pensamientos depresivos, para que así, puedan valorar cómo estos pensamientos depresivos están afectando en su vida, y entonces, puedan realizar cambios en los patrones de pensamientos depresivos. Al igual que la ACT y la DC (distanciamiento comprensivo), AC se libera del esfuerzo para cambiar los pensamientos negativos, para actuar de manera eficaz incluso con durante la aparición de pensamientos negativos, y así restablecer un compromiso con la vida. 

¿La Terapia de Activación Conductual solo es útil para la depresión?

Hasta la fecha, está probada empíricamente su efectividad para la depresión. Aun así, algunos autores han señalado que puede tener valor como tratamiento transdiagnóstico para problemas relacionados con el estado anímico y con la ansiedad.

Algunas causas de la depresión:

-Bajo nivel de cosas agradables en la vida y aprender a evitar lo desagradable (el entorno punitivo)

Las personas descubren que sus acciones no dan como resultado nada deseable y aprenden a centrarse en cómo evitar un entorno punitivo o librarse de él. Aprenden a retirarse de la vida y dejan de comprometerse. Cuanto menos se hace, tanto menos se quiere hacer; y cuanto menos se hace, tanto más probable que los problemas se afiancen y se acumulen

-No realizar actividades productivas con suficiente frecuencia

-Actuar para reducir estados aversivos

-Centrarse excesivamente en uno mismo y ser enormemente auto crítico

-Muchos acontecimientos negativos en la vida pueden reducir la capacidad de adaptación a los acontecimientos de la vida, como disminución de la motivación y la retirada de la persona de los contactos sociales. Entonces la persona puede encontrarse en un espiral decente, desactivando todo aquello que hasta entonces hacía y el mundo le recompensaba de manera beneficiosa para sí.

Las personas deprimidas, probablemente se tornan más reactivos a cualquier dolor en la vida. De la misma manera que algunas personas se pueden torcer el tobillo y seguir caminando alegremente, hay otras que no van a seguir caminando. Las personas deprimidas se tornan menos tolerantes al dolor.  De lo cual podemos extraer que la insensibilización al dolor puede ser una buena herramienta terapéutica.

-Atención selectiva a acontecimientos negativos

-Monitorización excesiva de las consecuencias a corto plazo de la conducta, en oposición a las consecuencias retardadas.

-Estrictos criterios de auto-evaluación

-Atribuciones de responsabilidad poco precisas

-Auto-recompensa insuficiente

-Auto-castigo excesivo

Estructura y estilo de la terapia

La clave para cambiar cómo te sientes es cambiar lo que haces.

Si te esperas a sentirte motivado para hacer las cosas, puedes permanecer anclado en un ciclo interminable. Por eso hay que actuar de fuera a dentro y no de dentro afuera.

La estructura de la AC se centra en embarcarse en la acción independientemente anticipando que la motivación vendrá después.

Algunas preguntas que frecuentemente realizará el terapeuta al usuario

1 ¿Qué sucedió?

2 ¿Qué efectos tuvo?

3 ¿De qué modo se limitaron las recompensas o aumentaron los factores de estrés? (Aquí empieza el círculo vicioso)

4 ¿Cómo te sentiste?

5 ¿Qué hiciste?

6 ¿Qué influencia tuvo tu conducta en las recompensas o en los factores de estrés en tu vida? (vuelta al punto 3)

Un terapeuta eficaz en la terapia breve no se queda pasivamente escuchando al historia de la vida de las personas, sino que pregunta desde la primera sesión cosas como:

  • Hábitos de sueño y alimentación
  • Estado anímico
  • Nivel de disfrute en actividades
  • Consumo de drogas
  • Interacciones sociales

Y también realiza cuestiones como:

¿Cómo era la vida antes del problema?

¿Qué expectativas tiene del tratamiento?

¿Qué le gustaría hacer si estuviera bien?

Monitorizar el proceso

Este es un elemento esencial para el análisis. Consistente en detallar las actividades que lleva a cabo el usuario, y cómo se relacionan estas con los estados de ánimo y con los beneficios a corto o a largo plazo.

Algunas herramientas para la motorización podrían ser:

– Inventario de Depresión II de Beck (BDI-II; Beck y Steer; 1987)

-Informes de forma verbal sobre el estado depresivo o sobre otros síntomas clave en una escala de 1 a 10 al comienzo de cada sesión.

Elementos comunes a cada sesión

  • Revisión del progreso desde el último contacto. Preguntar por la semana para evaluar el progreso, además de mostrar interés por la persona.
  • Establecimiento de una agenda de actividades. Lo más importante aquí es asegurarse de que el usuario se ve alentado a sugerir temas que considera importantes y tener en mente el mantener el interés por la activación
  • Estructuración y gradación de actividades
  • Resolución de bloqueos para la consecución de la realización de las actividades
  • Ayudar a comprender los procesos
  • Retroalimentación. Asegurarse de que el usuario ha aprendido los procedimientos al solicitarle su explicación de los mismos.
  • Uso de tareas

Estilo y actitud de un terapeuta eficaz de AC

  • -Mantener la estructura de la sesión
  • -Permanecer orientados a la acción
  • -Trabajar en colaboración con los clientes
  • -No hacer juicios de valor
  • -Expresar cordialidad y ser sincero
  • -Reforzar los informes y ejemplos de conducta adaptativa

Explica que el dolor es natural y que se puede actuar de fuera a dentro

Las sensaciones de tristeza, cansancio, desesperanza, son cosas que se experimentan cuando la vida es poco gratificante, y es algo normal.

“Si estás pasando por un momento difícil, ¿por qué no esforzarse un poco más en vez de quedarte en la cama?”

¿A qué nos referimos con actuar de fuera a dentro, no de dentro a fuera?

Comúnmente se nos dice “tienes que estar bien para actuar bien”, y es al revés, “actúa bien y te sentirás bien”

Normalmente, cuando tenemos tiempo libre, no hacemos algo a no ser que tengamos una disposición interior. Pero ¿alguien diría que no puede ir a trabajar porque no le apetece? Eso es, que aun que no tengamos la disposición interna, podemos optar por hacer aquello que nos es favorable.

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