Terapia cognitivo-conductual con Minfulness integrado

Terapia cognitivo-conductual con Minfulness integrado

Qué es Terapia cognitivo-conductual con Minfulness integrado (TCCMi)?

Es un enfoque terapéutico sistémico que integra meditación Minfulness con elementos centrales de métodos congitivos y conductuales con el fin de enseñar a interiorizar la atención para regular las emociones y la atención, y a externalizar esas habilidades a los contextos en los que sus dificultades se inician o se mantienen. Para tratar una amplia gama de problemáticas o para el desarrollo personal.

Incorpora técnicas basadas en la evidencia científica para desarrollar el conocimiento de uno mismo y un sentido saludable de autocontrol y la autoeficacia en múltiples ámbitos de la vida.

El Minfulness es la introducción de algunos elementos de la meditación Vipassana – que singifica “ver objetivamente”o “introspección”-, en el campo de la psicología cognitivo conductual; ambas tradiciones se complementan y presentan características que se solapan.

Cómo es un Programa Grupal con Terapia Cognitivo-Conducutal con Mindfulness integrado (TCCMi)?

Consiste en una serie práctica  de principios generales y de pautas para la integración aplicada de la meditación Mindfulness y de las técnicas de la Terapia cognitivo-conductual bien documentada,  que se basa en eviendencias, con fin de abordar una amplia gama de disfunciones o  dificultades psicológicas en grupos heterogéneos.

 

Con estos programas se trabajan puntos como:

 

  • -Conocer la relación y conexiones existentes entre su mente, su cuerpo, sus sensaciones, sus emociones (naturaleza de la mente).
  • -Observar la frecuente lucha por evitar los flujos de pensamientos aleatorios ( y por lo general  negativos) que dominan su espacio mental.
  • -Vivir en el presente (no solo en el futuro y el pasado).
  • -Disfrutar más de lo que se tiene ahora.
  • -Observar y ser más consciente de la experiencia.
  • -Reconocer antes los patrones de pensamiento destructivos, con suficiente antelación como para controlar sus reacciones ante las sensaciones físicas que los acompañan y detener el bajón emocional que suele producirse después.
  • -Incrementar el nivel de ecuanimidad para todas las áreas de su vida, es decir, desarrollo de habilidades cognitivas y conductuales como la conciencia sensorial sostenida, la aceptación experimental incondicional y la prevención de respuestas.
  • -Dirigirse hacia sus propias metas y valores.
  • -Revisar sus creencias, desafiar sus propias visiones establecidas acerca de si mismo, de los demás, de su futuro y del mundo exterior.

 

 

Practicar Minfulness requiere de la implicación y fortalecimiento de numerosas redes neuronales que activan las siguientes habilidades atencionales:

 

a) Atención sostenida

-Primero se trabaja para sostener la atención en un objetivo: nuestra respiración natural y no controlada.

-Aprendemos a detectar pensamientos y otros estímulos que interfieren al emerger en nuestra conciencia. Solo identificándolo cuando surge, nos hacemos capaces de no perdernos ni identificarnos con él.

-Ayuda a mejorar nuestra objetividad, nuestro desapego y centrarnos en actividades cotidianas

-Desarrollo del yo-contexto o yo-trascendente (para la ACT) y/o la ecuanimidad (para la TCCMi)

 

b) Inhibición de respuestas

-Tratamos de no reaccionar -produciendo juicios de valor o cualquier otra respuesta- al emerger un pensamiento, sensación o emoción a nuestra conciencia. Así aprendemos a inhibir una respuesta que de otro modo hubiera sido automática, dando pie a un progresivo autocontrol mediante la aceptación de las experiencias emergentes que nos se pueden cambiar.

Adquirir esta flexibilidad de respuesta -en vez de responder automáticamente una y otra vez al servicio de los resultados insatisfactorios ya vivenciados por la persona-, permite la orientación de las respuestas en la dirección que deseemos.

 

c) Cambio de la atención o reimplicarse con la respuesta

– Esta es la habilidad más difícil, porque se basa en el manejo adecuado de las dos anteriores.

-Aprender a no aferrarnos ni “quedarnos enganchados” a los pensamientos y sensaciones y desplazar  la atención al objeto en cuestión.

-Esta regulación de la atención sumada a una actitud de aceptación y libre de juicios de toda nuestra experiencia nos permite adoptar una actitud que recibe el nombre de “ecuanimidad”.

-La ecuanimidad se considera un mecanismo fundamental del proceso de extinción de las respuestas aprendidas.

 

Habilidades

Publicado el

21/02/2017

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