Conducta Heredada: Reflejos y Patrones Fijos de Acción
Conducta Heredada: Reflejos y Patrones Fijos de Acción
¿Nacemos como una hoja en blanco?
Hoy está muy extendida la idea de que nacemos como una tabula rasa, una hoja en blanco sobre la que la experiencia escribe todo. Esta perspectiva sugiere que todo comportamiento humano es aprendido. Y si bien es cierto que el aprendizaje juega un papel fundamental, especialmente en nuestra especie, surge una pregunta inevitable:
¿Es el aprendizaje suficiente para explicar por qué hacemos lo que hacemos?
Consideremos un ejemplo revelador: los caballos caminan al poco de nacer. No han tenido tiempo de aprender esta conducta compleja, y sin embargo, desde el primer momento actúan de forma organizada y coordinada. ¿De dónde sale esa conducta?
Este artículo explora la conducta heredada, aquella parte de nuestro repertorio conductual que no requiere aprendizaje previo y que constituye la base sobre la cual se construye todo aprendizaje posterior. Nos basaremos en el trabajo de William M. Baum, especialmente su obra «Understanding Behaviorism» (2017), para comprender cómo la selección natural explica los reflejos y patrones fijos de acción en humanos.
Vídeo explicativo completo
En este vídeo de 12 minutos explico visualmente todos los conceptos de este artículo, con ejemplos prácticos y aplicaciones clínicas. Incluye:
- Definición operativa de reflejos y patrones fijos de acción
- Ejemplos en animales y humanos
- Distinción entre forma y función conductual
- Relación entre filogenia y ontogenia
- Crítica fundamentada al mito de la tabula rasa
¿Qué son los reflejos?
Definición operativa
Reflejo: Respuesta heredada, simple y altamente regular en la especie ante un estímulo ambiental específico. Se caracteriza por ser innato, automático y característico de la especie.
Al igual que el cuerpo humano tiene una historia evolutiva, el comportamiento también la tiene. Los reflejos son conductas tan características de la especie como los rasgos morfológicos: existen porque en el pasado maximizaron la probabilidad de supervivencia y reproducción.
Un reflejo sigue el esquema básico estímulo → respuesta. Ejemplos cotidianos incluyen:
Ejemplos de reflejos humanos:
- Estímulo: Estruendo fuerte → Respuesta: Sobresalto
- Estímulo: Soplo en el ojo → Respuesta: Parpadeo
- Estímulo: Golpe en la rodilla → Respuesta: Elevación del pie
- Estímulo: Frío intenso → Respuesta: Escalofrío
- Estímulo: Cosquilleo nasal → Respuesta: Estornudo
Origen evolutivo: selección natural aplicada a la conducta
Los reflejos existen porque funcionaron para la supervivencia y la reproducción a lo largo de millones de años. Son producto de la selección natural.
Podemos imaginar una historia similar a la del cuello de las jirafas: los genotipos que promovían reflejos más adaptativos tendían a sobrevivir y reproducirse más. Los individuos con estos reflejos dejaban más descendencia que aquellos que los tenían débiles o ausentes.
Principio clave: La conducta refleja es un rasgo seleccionado evolutivamente, tan regular y característico de la especie como los morfológicos. Los reflejos que vemos hoy son aquellos que, en promedio, incrementaron el fitness (éxito reproductivo) de nuestros ancestros.
Precisión terminológica importante
El término «reflejo» proviene de teorías tempranas que argumentaban que el cuerpo reflejaba el estímulo externo captado por los sentidos, como un espejo refleja la luz. Sin embargo, el fenómeno es más complejo que esta metáfora.
Cuando hablamos de reflejo, nos referimos a una relación relativamente regular, no a algo mágico e inmodificable. Los reflejos son susceptibles al cambio por la experiencia.
Ejemplo de plasticidad refleja:
Si escuchas una explosión, es probable que se produzca el reflejo de sobresalto. Pero si escuchas repetidos estruendos seguidos, es probable que dejes de sobresaltarte. Este fenómeno se conoce como habituación.
La expresión «respuesta refleja» es más precisa, pues evita malentendidos y apela correctamente al legado histórico del término. No obstante, es importante señalar que esta categoría es más amplia, pues también incluye la conducta aprendida mediante condicionamiento clásico (tema que desarrollaremos en otro artículo de la serie).
Patrones fijos de acción: conducta heredada compleja
Definición y características
Patrón fijo de acción: Secuencia compleja de conducta característica de la especie que se activa mediante un estímulo desencadenante o estímulo señal (releaser). A diferencia de los reflejos simples, los patrones fijos de acción implican secuencias conductuales más elaboradas.
Los patrones fijos de acción guardan estrecha relación con los reflejos: ambos son conductas características de la especie. La diferencia principal radica en la complejidad de la forma.
Mientras que un reflejo es una respuesta simple y breve (parpadear, estornudar), un patrón fijo de acción es una secuencia conductual más elaborada y prolongada.
Ejemplos en animales
Gaviota argéntea:
- Estímulo desencadenante: El polluelo pica el punto rojo en el pico del padre
- Patrón fijo de acción: El padre regurgita y deja la comida en el suelo
Otras aves:
- Estímulo desencadenante: El polluelo abre la boca ampliamente
- Patrón fijo de acción: El padre deposita la comida directamente en la boca
Polluelo de codorniz:
- Estímulo desencadenante: Silueta de halcón pasando por encima
- Patrón fijo de acción: Se agacha y se congela (freezing)
Otros ejemplos incluyen las danzas de apareamiento de aves, conductas estereotipadas y específicas de cada especie que sirven para atraer pareja y mostrar aptitud reproductiva.
Patrones fijos de acción en humanos
En bebés humanos, los patrones fijos de acción son clarísimos: reflejo de succión, búsqueda del pezón, reflejo de marcha automática, reflejo de buceo. Estas conductas aparecen sin entrenamiento previo y son producto directo de nuestra herencia filogenética.
Sin embargo, en adultos la situación es más compleja. Nuestra conducta está profundamente modulada por el aprendizaje y la cultura. Aun así, persisten regularidades universales:
Patrones universales en humanos adultos:
- Respuesta a situaciones peligrosas: Freeze (congelarse), flee (huir) o fight (luchar). A veces te congelas cuando sería más eficiente salir corriendo, por ejemplo ante un coche que se aproxima.
- Expresiones faciales: Incluso personas ciegas de nacimiento sonríen, lo que indica una base innata de esta conducta.
- Destello de ceja de bienvenida (eyebrow flash): Movimiento rápido de elevación de cejas que induce sensación de bienvenida en el otro, universal en todas las culturas estudiadas.
Un punto fascinante: lo que en pájaros aparece como danzas de apareamiento estereotipadas, en humanos se transforma en conductas altamente variables que siguen sirviendo para mostrar señales de aptitud en contextos de selección sexual. La forma cambia radicalmente entre especies y culturas, pero la función permanece: aumentar la probabilidad de éxito reproductivo.
Forma vs función: distinción clave para el análisis funcional
Aunque diferenciamos «reflejos» y «patrones fijos de acción», no hay una línea nítida que los separe. En la naturaleza encontramos más bien continuidad, no cajones estancos.
Por ejemplo, en humanos hablamos de «reflejo de marcha automática» o «reflejo de buceo», pero por su complejidad y forma secuencial, estos podrían clasificarse mejor como patrones fijos de acción.
Distinción fundamental:
- Clasificar por forma: ¿Es simple o compleja? ¿Breve o secuencial? Sirve para orientarnos y comunicarnos.
- Explicar por función: ¿Qué hace en el tiempo? ¿Para qué sirve en términos de supervivencia y reproducción?
Clasificamos por forma para orientarnos, pero explicamos por función.
Un mismo patrón puede haber perdido totalmente su función en el contexto actual pero mantenerse presente. Por ejemplo, buscar comida densamente calórica es adaptativo en contextos de escasez, pero contraproducente en contextos de sobreabundancia alimentaria como los actuales.
Esta diferencia entre clasificar por forma y explicar por función, que aquí mencionamos de pasada, será muy relevante cuando profundicemos en el análisis funcional de la conducta en futuros artículos de esta serie.
Filogenia y ontogenia: herencia y refinamiento
- Filogenia: Historia evolutiva de la especie. Los patrones heredados son producto de la selección natural a lo largo de generaciones.
- Ontogenia: Desarrollo individual durante la vida del organismo. Los patrones heredados se refinan mediante la experiencia.
Tanto reflejos como patrones fijos de acción están incorporados de base en el genotipo (built-in). No son resultado del aprendizaje. Sin embargo, pueden refinarse durante la vida del individuo.
Ejemplo de refinamiento:
Los polluelos de gaviota mejoran su puntería al picar el punto rojo en el pico del padre con la práctica. La forma básica está heredada (filogenia), pero la precisión mejora con la experiencia (ontogenia).
Este principio es fundamental: se hereda la forma básica y se refina en la vida. Esto desmonta tanto el determinismo genético extremo como la tabula rasa absoluta.
Desmontando el mito de la tabula rasa
Lo expuesto hasta aquí debería bastar para desbancar la idea, tan extendida actualmente, de la tabula rasa.
Conclusión central: Sería un error asumir que la conducta humana es enteramente producto del aprendizaje. No todo se aprende, pero casi todo puede modificarse.
Nuestra conducta es especialmente susceptible a la experiencia, mucho más que la de otras especies. Sin embargo, difícilmente podríamos aprender todos los patrones complejos que llevamos a cabo en nuestra vida cotidiana sin partir de una base heredada.
Para que se dé el aprendizaje, al menos deberíamos heredar la capacidad de aprender. Y aprender no es otra cosa que un cambio en la probabilidad de responder ante ciertas situaciones. Lo cual implica que antes del aprendizaje hay formas previas de comportarse que nos vienen de serie.
Sobre estos reflejos y patrones fijos de acción es que se construye, mediante aprendizaje, todo nuestro repertorio conductual.
Próximo artículo de la serie:
Estos patrones heredados no son rígidos. Se pueden modificar por la experiencia. Las formas más simples de esa modificación —habituación y sensibilización— las exploraremos en el próximo vídeo de la serie.
Glosario de términos clave
- Reflejo / Respuesta refleja
- Respuesta heredada, simple y altamente regular en la especie ante un estímulo ambiental específico. Ejemplos: parpadeo, estornudo, sobresalto.
- Patrón fijo de acción
- Secuencia compleja de conducta característica de la especie que se activa mediante un estímulo desencadenante. Ejemplos: danzas de apareamiento, conductas de alimentación de crías.
- Estímulo desencadenante / Estímulo señal (releaser)
- Evento ambiental específico que activa un patrón fijo de acción. Ejemplos: punto rojo en el pico de la gaviota, silueta de depredador.
- Filogenia
- Historia evolutiva de la especie. Explica el origen de los patrones heredados mediante selección natural a lo largo de generaciones.
- Ontogenia
- Desarrollo individual durante la vida del organismo. Los patrones heredados se refinan mediante la experiencia individual.
- Selección natural
- Proceso evolutivo mediante el cual los rasgos (morfológicos o conductuales) que aumentan la probabilidad de supervivencia y reproducción tienden a perpetuarse en las generaciones siguientes.
- Built-in (incorporado de base)
- Característica presente en el genotipo sin necesidad de aprendizaje previo. Los reflejos y patrones fijos de acción están «incorporados de base» por herencia evolutiva.
- Forma vs Función
- Distinción metodológica fundamental. Forma: cómo es la conducta (simple/compleja, breve/secuencial). Función: qué hace en el tiempo, para qué sirve en términos de supervivencia/reproducción.
- Tabula rasa
- Idea filosófica según la cual nacemos como una «hoja en blanco» sobre la que la experiencia escribe todo. Baum y el conductismo radical rechazan esta posición extrema.
- Habituación
- Disminución gradual de la respuesta ante la presentación repetida de un estímulo. Ejemplo: dejar de sobresaltarse tras escuchar múltiples estruendos seguidos.
Bibliografía y recursos
Fuente principal
Baum, W. M. (2017). Understanding Behaviorism: Behavior, Culture, and Evolution (3rd ed.). Wiley-Blackwell.
Este artículo se basa principalmente en el Capítulo 4 del libro de Baum, que introduce la teoría evolutiva y el refuerzo, explicando cómo la selección natural opera no solo en la filogenia sino también en la ontogenia.
Recursos complementarios en español
- Froxán Parga, M. X. (Coord.) (2020). Análisis funcional de la conducta humana: Concepto, metodología y aplicaciones. Ediciones Pirámide.
- Pérez Álvarez, M. (2004). Contingencia y drama: La psicología según el conductismo. Biblioteca Nueva.
Lecturas avanzadas en inglés
- Skinner, B. F. (1953). Science and Human Behavior. Free Press.
- Catania, A. C. (2013). Learning (5th ed.). Sloan Publishing.
- Rachlin, H. (1991). Introduction to Modern Behaviorism (3rd ed.). Freeman.
Serie completa en YouTube
Este artículo forma parte de la Serie Baum – Understanding Behaviorism en mi canal de YouTube. Próximos temas:
- Habituación y sensibilización
- Condicionamiento respondiente (Pavlov)
- Condicionamiento operante (Skinner)
- Propósito y refuerzo
- Control estimular y conocimiento
- Conducta verbal y lenguaje
Preguntas frecuentes
¿Los reflejos son completamente automáticos e inmodificables?
No. Aunque los reflejos son respuestas heredadas y automáticas, son susceptibles al cambio por la experiencia. Por ejemplo, mediante habituación, un estímulo repetido puede dejar de producir la respuesta refleja. Si escuchas múltiples estruendos seguidos, dejarás de sobresaltarte.
¿Cuál es la diferencia entre un reflejo y un patrón fijo de acción?
La diferencia principal es la complejidad de la forma. Los reflejos son respuestas simples y breves (parpadear, estornudar), mientras que los patrones fijos de acción son secuencias conductuales más complejas y prolongadas (danzas de apareamiento, conductas de alimentación de crías). Ambos son heredados y característicos de la especie.
¿Por qué es importante distinguir entre forma y función?
Clasificamos por forma para orientarnos, pero explicamos por función. La forma nos permite categorizar conductas (simple vs compleja), pero la función nos explica por qué existe esa conducta en términos evolutivos (supervivencia, reproducción). Esta distinción es fundamental para el análisis funcional de la conducta.
¿Los humanos tenemos patrones fijos de acción?
Sí. En bebés son muy evidentes (succión, búsqueda del pezón, marcha automática). En adultos están profundamente modulados por cultura y aprendizaje, pero persisten regularidades universales: respuestas freeze/flee/fight ante peligro, expresiones faciales básicas, destello de ceja de bienvenida, entre otros.
¿Qué es la filogenia y la ontogenia?
Filogenia: Historia evolutiva de la especie. Explica cómo los patrones heredados fueron seleccionados naturalmente a lo largo de generaciones.
Ontogenia: Desarrollo individual durante la vida del organismo. Los patrones heredados se refinan mediante la experiencia individual. Se hereda la forma básica (filogenia) y se refina en la vida (ontogenia).
¿Por qué Baum critica la idea de la tabula rasa?
Porque para que se dé el aprendizaje, al menos deberíamos heredar la capacidad de aprender. Y aprender implica cambios en la probabilidad de responder, lo cual requiere formas previas de comportarse que nos vienen de serie. No todo se aprende, aunque casi todo puede modificarse. Ignorar la base heredada impide comprender cómo funciona realmente el aprendizaje.
¿Esta perspectiva es determinista?
No. Describir tendencias iniciales heredadas no implica destinos cerrados. La perspectiva de Baum enfatiza que los patrones heredados son modificables por la experiencia. La filogenia proporciona el punto de partida, pero la ontogenia (desarrollo individual) permite una enorme flexibilidad y adaptación a contextos específicos.
¿Te interesa profundizar en conductismo radical y análisis funcional?
Soy Artús Alcácer, psicólogo clínico especializado en Análisis Funcional de la Conducta, ACT y FAP. Este artículo forma parte de mi serie educativa basada en William M. Baum.
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