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¿Qué es un Anclaje y cómo se hace?

Psicólogo barcelona. Anclaje

En la imagen se representa uno de los más populares anclajes. Efectivamente, al ponernos una cinta en el dedo para acordarnos de algo, estamos anclando la conducta Recuerdo como conducta Deseada mediante la cinta en el dedo como desencadenante.

Ha sido popularizado en la psicología gracias a los practicantes de las escuelas que tomaron algunos elementos de las técnicas de Milton H. Erickson, como la PNL, la Hipnosis Ericsoniana, o la Terapia Breve Estratégica.

Algunas veces se ha comprendido como un botón mágico o un remedio milagroso que todo lo cura y lo cambia. Este tipo de atribuciones no están del todo injustificadas, y es que depende de qué entendamos por Anclaje. Aunque el mero hecho de llevar a cabo una técnica particular, no nos garantiza el éxito, sino que depende de muchos otros factores.

Tratando de entenderlo técnicamente, el anclaje consiste en un ritual llevado a cabo por terapeuta y usuario, solo por el usuario, para generar un aprendizaje.

Una vez hemos anclado la conducta Deseada con un desencadenante, habremos ampliado nuestras posibilidades de reaccionar ante determinada situación, pudiendo acudir al gesto Ancla que hemos seleccionado para conseguir alcanzar la conducta deseada.

¿Cómo se hace un anclaje?

Los elementos esenciales de la técnica del anclaje podrían ser:

  1. 1 Localizar una conducta elicitadora de la conducta deseada.

Este punto consiste en selección una acción a llevar a cabo por el usuario o terapeuta, que será llamada conducta Ancla.

Algunos ejemplos de conducta Ancla podrían ser:

  • Unir anular e índice
  • Pellizcarse la oreja
  • Apretar la lengua contra el paladar
  1. 2 Establecer el tipo de conductas deseada

Típicamente se suelen anclar estados de ánimo como: sentirse en control, sentirse relajado, sentirse atento, sentirse dispuesto…

No necesariamente hay que definir con exactitud entre terapeuta y usuario el tipo de conducta deseada, simplemente con encontrar el campo de conductas que consideremos funcional, sería suficiente.

  1.  3 Emparejar las 2 conductas que acabamos de establecer

Para emparejar las dos conductas y general un anclaje, lo que debemos procurar es que se den las dos de forma simultanea o secuencial. Es decir, que aparezcan a la vez o inmediatamente una tras otra. Como es conocido, la proximidad entre estímulos o conductas favorece la instauración del aprendizaje.

Por ejemplo:

Apretar el pulgar contra el índice             y                  Sentir relajación

La técnica del anclaje admite multitud de variaciones que pueden tener mucho a decir con su efectividad. Tendremos que tratar de tener muy en cuenta las variables del contexto, como el lugar, las facultades y la historia personal, el desarrollo de las disposiciones de usuario y terapeuta.

Se puede hacer con hipnosis despierta o hipnosis profunda. Así como con cualquier contexto que podamos generar y sea favorable para el aprendizaje al que estamos llamando anclaje.

Es muy interesante tener en cuenta que en este caso, el orden de los factores sí altera el producto. Es decir, el anclaje puede verse afectado por el orden en el que presentemos la conducta anclaje y la conducta deseada. Pero esto merecería otro artículo.

La técnica del anclaje no solos se puede realizar con la colaboración de un facilitador, sino que también la puede realizar en solitario el destinatario de la acción. Incluso en ocasiones, se dan de forma espontanea y natural, aunque considero que no lo podríamos llamar propiamente anclaje, pues carece de ritual. Un ejemplo de esto se ve comúnmente en los exámenes, en el momento en que algunos sacan su “amuleto de la suerte” y lo colocan sobre la mesa. Es posible, que ese amuleto aporte a su dueño un estado de ánimo favorable para la realización de la prueba.

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