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Este artículo va destinado a los fumadores habituales que alguna vez se han planteado cómo dejar la mariguana, exponiendo los pasos a seguir para valorar si es conveniente dejarlo en nuestro caso particular, y de ser así, el cómo podemos hacer para dejarlo, además enumeramos 72 ventajas de vivir sin marihuana. Si llevas tiempo fumando mariguana o  hachís y ya ha pasado a ser parte de tu día a día, probablemente hayas sopesado las ventajas y las desventajas, puesto que aunque fumar puede ser algo de lo que disfrutes, probablemente también seas consciente de que tiene por precio un seguido de consecuencias tal vez no tan satisfactorias. Por ello puede ser recomendable irse planteando si la recompensa que conlleva vale la pena el cargar con todos sus efectos derivados. Si has considerado esto varias veces, podría ser que te sintieras en un momento de duda sobre si merece o no la pena dejarlo. Sí es así, es probable que estés bastante cerca de hacer un cambio definitivo en tu manera de vivir, puesto que frecuentemente los cambios parten de esta duda. Así que:

¿Vale la pena hacer el esfuerzo de dejar la mariguana?

Para responder a esta pregunta vamos a valernos de un seguido de beneficios expuestos por ex fumadores habituales de marihuana, que tras haber conseguido vivir sin mariguana, han experimentado las siguientes mejoras:

 

  1. Mejora en la claridad de pensamiento
  2. Mejora en la lucidez y dejar de sentir vergüenza al conversar sobre temas que requieren ciertos tipos de esfuerzo intelectual
  3. Mejora en la capacidad de memorizar y aprender del momento presente (almacenar información)
  4. Mejora en la capacidad de recordar el pasado (recuperar información o acceso a la información almacenada)
  5. Sentirte más enérgico y vital
  6. Sentirte descansado con menos horas de sueño
  7. No preocuparte por tener problemas legales
  8. No preocuparte por ser descubierto por tus familiares, niños, compañeros de trabajo y otras personas que podrían reprobar tu hábito
  9. Tener más tiempo libre al no tener la necesidad de “robar” el tiempo que dedicarías al trabajo, a desarrollar una actividad o hobbie, a tu familia…comprando mariguana o estando fumado.
  10. Tener más dinero. No solo por dejar de gastar tu dinero comprando mariguana, sino que también es posible que te conviertas en una persona más productiva y puedas optar a mejores remuneraciones económicas u optar a un mejor trabajo
  11. Reducir tus niveles de ansiedad
  12. Reducir tu apatía
  13. Reducir el estado de ánimo depresivo
  14. Sentirte más capaz de mantener relaciones significativas con los demás
  15. Convertirte en una persona más capaz de lidiar con el estrés. Pudiendo aprovechar cada momento estresante para hacerte más fuerte, en vez de estar huyendo fumando marihuana.
  16. No más paranoia. Dejar de pensar que la gente habla de ti, o que te mira en el metro, o que algo malo puede pasar…
  17. Sentirte más respetuoso contigo mismo
  18. No más “gulas” o sentir ansias de atracones de comida – a menudo poco saludable- estando fumado
  19. Tener los pulmones más limpios, aumentar tu capacidad pulmonar y respirar mejor
  20. Manejar mejor los estados de ánimo
  21. Alejarse de ciertos ambientes problemáticos relacionados con el consumo de droga
  22. Juntarse con personas que sean realmente tus amigos en vez de juntarte con personas que solo están ahí para fumar
  23. Mejorar la forma física, por las ganas de hacer más deporte al sentirte más enérgico y aprovechar mejor tu tiempo, por comer mejor, dormir mejor…
  24. Despertarte recordando los sueños. Es muy frecuente que los fumadores olviden completamente el soñar y experimenten un fuerte cambio al dejar de fumar.
  25. Mejora de la apariencia, abandonar las ojeras y la cara de cansado
  26. Mejora de la capacidad olfativa
  27. Mejora de la paciencia
  28. Mejora en las tareas mecánicas
  29. Dejar de no tratar a las personas de nuestro alrededor de la manera que más nos gustaría por sentirnos irritados por la falta de THC
  30. Sentirte realmente descansado y reparado al despertarte, no siempre con aquella leve resaca de porros
  31. Desenvolverte mejor en tu trabajo
  32. No tener la casa y tus cosas desordenadas
  33. Mejora de tus habilidades comunicativas
  34. No sentirte culpable por estar mintiendo a la gente de tu entorno escondiendo tu marihuana, tus actividades y tus “ciegos”
  35. No evitar más a la gente que merece la pena por estar muy fumado como para interactuar con ellos
  36. Incrementar la sinceridad contigo mismo respecto tus experiencias emocionales
  37. No tenerse que preocupar más de quedarse sin mariguana o hachís
  38. Incrementar la capacidad de sentir placer -comiendo, escuchando música, en el sexo, en las interacciones sociales…- sin estar fumado
  39. Mejor relación con tu pareja
  40. Incrementar las posibilidades de tener pareja
  41. Mejorar la potencia sexual, mejores erecciones
  42. Incrementar la frecuencia en la que tienes sexo
  43. Mejora de la capacidad de concentración
  44. Más confianza en ti mismo por haber podido superarte al dejar el consumo de la marihuana
  45. Estar más preparado en seguir mejorando en otras áreas de tu vida
  46. Mejora de la creatividad real y llevar las cosas a cabo, en vez de llenarse de ideas locas por la noche que eres incapaz de realizar al día siguiente y que probablemente ni siquiera puedes ni explicar.
  47. Incrementar las posibilidades de vivir aventuras y de crecer como persona, haciendo cosas en vez de simplemente sentarte y estar fumado viendo TV o jugando a videojuegos
  48. Sentirte más abierto a experimentar un amplio abanico de estados anímicos en vez estarte “medicando” con marihuana todo el rato para intentar inútilmente estar bien todo el rato.
  49. Ser más capaz de sentir el bienestar real, en vez de inducirte constantemente la falsa felicidad que aporta el estar fumado
  50. No tener que pasar mucho rato para llevar a cabo tareas simples en las que si no estuvieras fumado las harías sin esfuerzo, con velocidad y con mayor precisión
  51. No tenerte que preocupar por el olor de marihuana en tu bolsillo al pasar al lado de la policía, en el trabajo, en tu casa…
  52. Tener mejor salud en general y ponerte enfermo con menor frecuencia
  53. Dejar de estar pensando, al estar acompañado de gente que no fuma, en irte de ahí para encerrarte en tu casa solo y poder estar fumado.
  54. No tener que preocuparte de dónde y cómo te vas a poder poner fumado estando con tu familia de vacaciones
  55. No tener que sentir pánico al acabarse tus suministros
  56. Mayor capacidad para focalizarte en la tarea que estás haciendo y acabarla, en vez perderte en el siguiente pensamiento.
  57. Conseguir que los estados de ánimo positivos no duren lo que dura la fumada, y que puedas pasar días enteros con ese estado de ánimo positivo
  58. No tener pesadez, “cansadilla” o dolor de cabeza cuando se va la fumada
  59. Estar siempre preparado para las situaciones de emergencia. Puedes imaginar, por ejemplo, el tener que llevar a tu hijo de emergencia al hospital estando fumado.
  60. Mejorar la capacidad de encajar con tu equipo de trabajo
  61. Mejorar la posibilidad de inspirar a otras personas presentes en tu vida a llevar a cabo cambios en sus hábitos poco saludables
  62. Empezar a recuperar recuerdos antiguos de tu vida, que habías olvidado, y con ello recobrar tu identidad y significado vital
  63. No tener que preocuparte más por el aspecto de que dan los ojos rojos, ser descubierto o dar mala imagen. Tampoco el tener que usar constantemente colirio para disimular
  64. Más confianza en poder defenderte por ti mismo, en vez de sentirte atemorizado de las potenciales situaciones al estar fumado
  65. Mayor capacidad de darse cuenta de qué te está haciendo infeliz en la vida y trabajar para mejorarlo, en vez de recurrir a la fumada como constante solución temporal para la tristeza ya crónica
  66. Estar más seguro de ti mismo sin marihuana al ser más capaz de conseguir aquello que te propones
  67. Dejar de sentir aquella ansiedad social al estar con otra gente y sentirte más a gusto al ir a clases de yoga, charlas, o lo que sea, y así poder mejorarte a ti mismo y ser más aquella persona que quieres ser.
  68. Poder conectar mejor con tu pareja sexual, sin estar fumado todo el tiempo, incrementar la conexión con tu cuerpo, con el otro y acabar con la desconexión entre tu mente y tu cuerpo.
  69. No más dolores y molesta en el pecho, el cuello y la garganta
  70. Disminuir la posibilidad de cáncer y otras enfermedades derivadas del consumo
  71. No tenerte que obsesionar más sobre si debes dejarlo o no, o si esto está afectando negativamente a tu carrera profesional, a tus estudios o a tus relaciones
  72. No tener siempre ojeras

¿Cuándo considerar que el consumo es excesivo? ¿Cuánto es fumar demasiados porros?

No hay una cantidad objetiva que determine que el consumo es excesivo. Es el criterio subjetivo el más importante a la hora de saber si estás fumando demasiados porros. Una de las preguntas clave que debes hacerte es:
¿En qué medida el cannabis está limitando mi vida y cuán dispuesto estoy a  seguir pagando el precio que supone el coste personal que conlleva fumar?
Para responder a ello te puedes hacer preguntas como las siguientes:
  • ¿Está dificultando tu aprendizaje?
  • ¿Está afectando a tu memoria?
  • ¿Está contribuiendo a que no te sientas todo lo feliz que desearías?
  • ¿Está empezando a ser incomaptible con tus estudios o tu trabajo?
  • ¿Te está alejando de aquellas metas que consideras importantes para tu vida?
  • ¿Está empeorando las relaciones con tu pareja o tus personas queridas?
  • ¿Está afectando a tu humor diario?
  • ¿Contribuye a que hagas deporte, leas antes de acostarte, tengas buen sexo, cualquier otra actividad que consideras que es valiosa para tu vida?
Otra pregunta importanta a hacerte vinculada a la dependencia es:
¿En qué medida dependo del los porros y cuán dispuesto estoy a seguir dependiendo de ellos?
Puedes saber si estás dependiendo del cannabis preguntandote si sientes que necesitas fumar para:
  •  evadirte
  • conciliar el sueño
  • tener apetito
  • disfrutar de las pequeñas cosas de la vida
  • socializar
Si la respuesta fuera afirmativa en alguna de estas preguntas, puedes considerar que estás dependiendo de una droga, y a partir de aquí evaluar si quieres que esto siga siendo así o no.
Y la pregunta definitiva es:
¿Quiero seguir así o dejarlo puede suponer una mejora en mi vida?

Cómo dejar de consumir cannabis

No hay una sola manera de dejar el cannabis, por eso en este artículo tratamos sobre diferentes maneras para dejar la marihuana y el hachís, valorando los pros y los contras de cada una, para que decidas cuál es la manera más adecuada para ayudarte a dejar los porros.

Una vez has decidido que quieres dejarlo, deberás tomar la siguiente decisión.

¿Vas a dejarlo de forma gradual o de súbito?

Cada una de estas maneras tiene sus ventajas y desventajas, no hay una manera mejor en sí, pero sí una manera que se adapte mejor a tus circunstancias. A continuación comentamos ambas opciones para que valores la manera de dejar de fumar porros más eficaz para ti.

Deshabituación gradual del THC: La estrategia del corredor de fondo

Consiste en ir disminuyendo la dosis paulatinamente. Por ejemplo, si te fumabas unos 7 porros al día, puedes establecer un periodo de deshabituación de 28 días. Entonces se tratará de fumar un porro menos cada 4 días. Quedando una tabla así:

Dejar los porros

 

Día 1: 7 porros al día

Día 4: 6 porros al día

Día 8: 5 porros al día

Día 12: 4 porros al día

Día 16: 3 porros al día

Día 20: 2 porros al día

Día 24: 1 porro al día

Día 28: Cese definitivo. Abandonas definitivamente el consumo de hachís y/o hierba.

Dejarlo gradualmente puede ser útil para aminorar el síndrome de abstinencia o “mono” al dejar de consumir THC. Puede ser muy recomendable para los grandes consumidores, las personas que han fumado al rededor de 5 porros al día o más durante largos periodos de tiempo.  También puede ser valioso hacerlo de esta manera para aquellos que sienten la abstinencia con mucha intensidad, o para los que temen a las sensaciones asociadas a dejarlo.

El problema de este método es que requiere de un esfuerzo – que aún y poder ser menor, es decir, menos intenso- más prolongado en el tiempo. ¿Es más conveniente para ti dejar el cannabis como un velocista o como un corredor de fondo?

Otro punto importante a tener en cuenta al seguir esta vía es la necesidad de ser honesto contigo mismo, seguir los pasos para dejarlo de una manera mecánica y progresiva. No vale pasar de hacerte 5 porros a 4 porros, si te estás haciendo esos 4 más grandes y los cargas con los mismos gramos que antes te distribuías en 5 canutos.

Dentro de esta estrategia, también entraría la posibilidad de cambiar la vía de consumo, por ejemplo, si hasta ahora fumabas, puedes probar de consumir con un vaporizador o hacerte una infusión de mariguana antes de acostarte. Esto te puede ser útil para dejarlo, siempre y cuando se limite solo a una fase de transición, y no constituya una nueva forma estable de consumo.

Dejar el cannabis de golpe: La estrategia del velocista

A diferencia del punto anterior, dejarlo de esta manera consiste en establecer el día del cese definitivo y dejarlo súbitamente. En otras palabras, si te fumabas hasta el 31 de diciembre 2017 una media de 8 porros al día, y te has propuesto que en 2018 ya no fumas, se trata de empezar el 1 de enero de 2018 sin fumarte ningún porro.

No todas las drogas permiten esto. Por ejemplo, las personas fuertemente habituadas a la heroína o al alcohol, deben dejarlo de forma gradual, puesto que los síntomas de abstinencia o “mono” pueden ser letales, es decir, les pueden llegar a matar.

Por suerte, el “mono” del cannabis no conlleva ningún riesgo para la salud. Incluso es probable que muy poco después de dejarlo te empieces a encontrar mejor, más descansado, más animado, más enérgico y vital…

La gran ventaja de este método es que estás menos tiempo dejándolo. ¿Qué prefieres, arrancarte una tirita lentamente o del tirón?

Si no estás convencido si se adapta a ti más la estrategia del corredor de fondo o la del velocista, es probable que incrementes las posibilidades de éxito dejándolo de golpe y manteniéndote firme en tu decisión.

Pon  todas las circunstancias a tu favor,  no lo dejes todo en manos de la fuerza de voluntad. Medidas que pueden ayudarte a dejar el cannabis:

  • -Decirle a la gente con la que fumabas que vas a dejarlo, para que no te ofrezcan, para que entiendan que quieres estar sin fumar, ni vapear, ni ninguna otra forma de consumo.
  • -Busca soporte en otras personas.  Comunicarlo a tu entorno cercano puede ayudarte a reforzar tu decisión. Si te comprometes delante de otras personas, no solo tendrás que rendir cuentas ante ti en caso de no conseguirlo, por ello esto puede servir para no salirte del camino.
  • -Deshazte de todos los objetos relacionados con fumar, y sobre todo, no tengas hachís ni mariguana a tu alcance. Aun que un 99% del tiempo estés decidido en que no quieres volver a fumar, solo que en un 1% se te ocurra fumar, si tienes “mota” o “grifa” a tu disposición, vas a hacerte un porro y a fallar en tu propósito. Por eso, no permitas que ese 1% del tiempo en el que se te pasa por la cabeza fumar, estropee el 99% del tiempo del día en el que estás convencido de que no quieres porros en tu vida.
  • -Cambia tu ocio asociado a fumar. Si por ejemplo, antes pasabas las tardes en una asociación de marihuana, o si jugabas a la “Play” en compañía de un porro… será conveniente que hagas otras cosas que no estén tan vinculadas al consumo.
  • -Aléjate un tiempo de los lugares y las personas con las que fumabas. Esto no tiene porque ser algo permanente, simplemente durante el periodo de recuperación.
  • -Introduce nuevas cosas en tu vida que llenen el espacio que antes llenaban los porros, algún hobby, tocar la guitarra, estudiar, cuidar a tu familia, busca pareja… Cosas que te hagan sentir que ha merecido la pena dejarlo, que tiene sentido porque ahora eres más capaz, tienes más tiempo y eres más libre de disfrutar y aprender de cosas que consideras valiosas.
  • -Haz deporte. El deporte te ayudará a sentir los beneficios de dejarlo todavía más rápido. Además, te ayudará a estar cansado por las noches y poder dormir bien. El deporte actúa como un regulador de las funciones del organismo tanto para el bienestar psicológico como físico.

En definitiva, deja de hacer aquello con lo que tengas fuertemente asociado a fumar, puesto que cada cosa asociada es un desencadene que puede llevarte a no alcanzar tu propósito de dejarlo.

El día de dejar de fumar porros de una vez por todas

Como decíamos, es importante poner las condiciones a tu favor en vez de remar contra corriente.

Por ejemplo, si sabes que el 15 de agosto vas de viaje en avión y no te podrás llevar nada para fumar, el día 15 de agosto puede ser el día clave para dejarlo de golpe, aprovechando que estarás 2 semanas fuera y será el tiempo perfecto para pasar la abstinencia más fuerte. Así, cuando vuelvas ya tendrás parte del recorrido andado.

¿Es mejor para ti dejarlo un viernes o un lunes? Puede que en fin de semana puedas llenar tu día de actividades que te impidan fumar, o puede que lo mejor para ti sea dejarlo un lunes, puesto que tienes asociado a fumar más el fin de semana, y entre semana, con tu trabajo, fumar se haga más complicado. Se trata de pensar en qué circunstancias la incompatibilidad con fumar es mayor.

Cuando llegues a este día, es importante que tengas hechos los deberes de poner las circunstancias a tu favor, ya sea el comunicarlo a la gente de tu alrededor o aquellas medidas que te parezcan más oportunas.

Síndrome de abstinencia o “mono” al dejar de fumar porros. ¿Qué sentiré al dejar el cannabis?

Cada persona siente de manera distinta la abstinencia. Como decíamos, lo síntomas de abstinencia de los porros tienden a ser bastante leves en comparación con otras drogas, como por ejemplo los síntomas de abstinencias al dejar el tabaco. Es decir, no suelen ser muy intensos y son de corta duración, pudiendo variar entre personas de meses, a semanas, a días o incluso hay quienes ni siquiera los sienten como una molestia. Entre las sensaciones negativas durante los días posteriores a dejar el cannabis encontramos:

-Dificultades para conciliar el sueño

-Sudores fríos durante la noche

-Despertarse a media noche y no poder volver a dormir

-Tener pesadillas

-Mal humor

-Irritabilidad

-No encontrar placer en las cosas o no divertirse como antes

-Melancolía

¿Y tu qué más has sentido?

¿Podré fumarme un porro de vez en cuando sin volver a engancharme?

Si crees que fumar porros es algo que no quieres quitar del todo de tu vida, pero no quieres tener un consumo abusivo, está bien, tal vez puedas conseguirlo, pero para este fin es probable que primero necesites dejarlo del todo durante un periodo de tiempo largo.

Si tu normalidad -hasta ahora- es fumar a diario, no fumar unos días será una excepción a la norma, pero tu cuerpo y conducta seguirán adaptados al consumo diario. Por esto hay que conseguir invertir la normalidad, es decir, que lo normal para ti sea el no fumar, y que la excepción sea fumar. Para conseguir eso, la mejor manera es estar un buen tiempo sin fumar, al menos unos meses.

Si lo dejas durante un tiempo, es probable que si te fumas un porro, rápido vuelvas al patrón de consumo abusivo, porque es algo que ya has estado haciendo durante mucho tiempo, y esto genera que tengas esta tendencia a fumar en exceso de por vida. Es algo que debes tener en cuenta para estar prevenido y actuar de la manera más conveniente para ti. Aun y que lo dejes durante un tiempo largo, si vuelves a fumar,  no partirás de 0 y te costará vovlerte a enganchar lo mismo que lo que te costó la primera vez, sino que es como que ya estás siempre a 5 y pasarás al 10 con mucha facilidad.

¿Y si no consigo dejarlo y vuelvo al hachís y/o a la marihuana?

-Si vuelves a fumar no significa que hayas fracasado. Si lo estás haciendo bien al llevar un tiempo sin fumar, y un día fumas, no tires la toalla al estilo de “de perdidos al río”. Puedes retomar tu línea de dejarlo al día siguiente.

– Si aun así no lo consigues y vuelves a fumar a diario, es bueno saber que cada vez que lo intentas estás estadísticamente más cerca de conseguirlo de manera definitiva. Es decir, a tu quinto intento de dejarlo, es más probable que a tu cuarto que estés en el intento definitivo.

– Puedes solicitar ayuda psicológica en Actuo psicologo barcelona o en el centro que te sea más conveniente para analizar con profundidad los motivos por los que no lo has conseguido. Tal vez no solo fumas porros por mera dependencia o porque te gustan, tal vez el hachís o la marihuana están cumpliendo alguna otra función en tu vida, por ejemplo, puede que sean tu nexo con ciertas amistades, que te hagan sentirte acompañado, que los consideres una herramienta valiosa para inspirarte en tu trabajo… En estos casos, puede que no sea conveniente dejar de fumar sin encontrar otra vía que dé respuesta a satisfacer aquella función valiosa que están cumpliendo los porros, es decir, puede ser importante encontrar la manera de rellenando ese espacio de otra manera que tenga un coste personal menor .

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