Observar los pensamientos
Los pensamientos ocurren. No los elegimos y no podemos detenerlos. Lo que sí se puede entrenar es la relación que tienes con ellos: observarlos sin seguirlos, sin suprimirlos, sin creérselos del todo.
La práctica de hoy
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El vídeo da contexto breve antes de la meditación. Si ya sabes de qué va, ve directamente al audio.
Introducción al ejercicio de observación de pensamientos · Artús Alcácer Güell, psicólogo COPC nº 21.504
Meditación guiada
Observar pensamientos
8 minutos · Siéntate cómodo antes de dar play
Puedes notar que hoy la mente está más activa que ayer. Es completamente normal: cuando le pides que observe sus propios pensamientos, produce más. No es un problema, es el material con el que trabajas.
Qué vas a entrenar
Los pensamientos no son hechos
La mente produce pensamientos de forma continua. Muchos ocurren por debajo del umbral de consciencia; otros llegan como voz interna, imágenes, juicios, recuerdos o planes. Que aparezcan no es el problema. Lo relevante es qué hacemos después: seguirlos como si fueran instrucciones, luchar contra ellos, o identificarnos con su contenido.
Lo que practicas hoy es diferente. No se trata de vaciar la mente ni de conseguir que los pensamientos paren. Se trata de notar que están ocurriendo sin que eso desencadene una respuesta automática. Los observas, los dejas pasar, y vuelves.
Una manera de trabajarlo durante la práctica: cuando aparece un pensamiento, puedes etiquetarlo en silencio. «Planificando.» «Recordando.» «Juzgando.» No para analizarlo, sino para crear un pequeño espacio entre el pensamiento y tú. Eso cambia la relación.
— Bruno A. Cayoun, Mindfulness-integrated CBT (2011)