Escaneo corporal
El cuerpo participa en la experiencia antes de que podamos ponerla en palabras. El escaneo corporal entrena la capacidad de percibir esas sensaciones sin reaccionar a ellas. No se trata de relajarte: se trata de notar.
La práctica de hoy
Empieza por aquí
Hoy la práctica es algo más larga. Si tienes poco tiempo, ve directo al audio. El vídeo da contexto, no es imprescindible.
Introducción al escaneo corporal · Artús Alcácer Güell, psicólogo COPC nº 21.504
Meditación guiada
Escaneo corporal
10 minutos · Siéntate o túmbate antes de dar play
Si eliges tumbarte, es más fácil quedarse dormido. No es un problema, pero si quieres mantener la atención activa, siéntate con la espalda recta y relajada.
Qué vas a entrenar
El cuerpo como objeto de atención
Sentado: la opción preferible si quieres mantener atención activa. Misma postura que los días anteriores, espalda recta pero sin tensión.
Tumbado: boca arriba, piernas ligeramente separadas, brazos a los lados. Más cómodo, pero con más riesgo de adormecerse.
El escaneo corporal consiste en recorrer sistemáticamente distintas partes del cuerpo con la atención, de los pies hacia la cabeza, deteniéndote en cada zona el tiempo suficiente para observar qué hay ahí. No para modificarlo: para notarlo.
Puede haber calor, tensión, presión, pulsación, frío, picor. O puede no haber nada perceptible. Todo eso es información válida. El objetivo no es producir sensaciones ni conseguir que el cuerpo se relaje; es desarrollar la capacidad de percibir sin que la percepción dispare automáticamente una reacción.
Cayoun describe esta práctica como "exposición interoceptiva generalizada": exposición porque estás en contacto directo con sensaciones que normalmente evitas o ignoras; interoceptiva porque las sensaciones son internas; generalizada porque no apunta a ningún síntoma concreto, sino a todo el rango de experiencia corporal.
— Bruno A. Cayoun, Mindfulness-integrated CBT (2011)