Emociones difíciles
Ansiedad, tristeza, irritación: no son errores que corregir ni señales de que algo va mal en ti. La práctica de hoy entrena la capacidad de estar con una emoción intensa sin que dicte lo que haces a continuación.
La práctica de hoy
Empieza por aquí
Esta práctica es la que más varía de persona a persona. Lo que encuentres durante el audio —mucho, poco o nada— es exactamente el material con el que trabajas.
Introducción a la aceptación emocional · Artús Alcácer Güell, psicólogo COPC nº 21.504
Meditación guiada
Emociones difíciles
9 minutos · Siéntate cómodo antes de dar play
Durante el audio se te pedirá traer a la mente una emoción presente o reciente. No tiene que ser la más intensa que tengas. Puede ser algo cotidiano: tensión antes de una reunión, irritación, cansancio con peso emocional.
Qué vas a entrenar
Estar con la emoción sin seguirla
La mayoría de lo que hacemos con las emociones difíciles cae en dos categorías: intentamos suprimirlas o las seguimos al pie de la letra. La supresión puede aliviar a corto plazo, pero también puede aumentar la lucha con la experiencia cuando se convierte en la única estrategia. Seguir la emoción sin filtro —actuar desde la irritación, evitar desde el miedo— tiene otro coste: la conducta la organiza la emoción, no tú.
Hay otra posibilidad: puedes estar con la emoción, notarla, localizarla en el cuerpo, dejarle espacio sin amplificarla ni cortarla. Desde ahí tienes margen para elegir qué hacer.
La emoción puede cambiar durante la práctica, intensificarse un momento y luego calmarse, o transformarse en otra. También puede que no notes gran cosa. Todo eso es válido. Lo que entrenas no es producir un resultado concreto, sino desarrollar tolerancia a la experiencia emocional sin reaccionar automáticamente.
— Bruno A. Cayoun, Mindfulness-integrated CBT (2011)